COMO DORMIR A UN BEBE




A los bebés con pocos días de haber nacido les cuesta un poco distinguir entre los horarios para dormir, ya que no identifican cuál es el día y cuál es la noche, sin embargo luego de unas semanas esto se normaliza porque van creando hábito, además de ellos, también existen los que aún cuando ya tienen varios meses de edad les cuesta conciliar el sueño tanto en el día como en las noches, y también aquellos que duermen pero el horario en el que lo hacen es un poco disperso, como por ejemplo dormir más durante el día que durante la noche, quienes pueden dormir en las mañanas y tardes pero en las noches no, o sencillamente sólo dormir en las mañanas y se les vuelve tedioso el acostarse a dormir por las noches.

 

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Existen varios factores que influyen de manera negativa y en su mayoría son la razón por la cual le cueste dormir al bebé. Para ello, además de tener en cuenta el hábito del sueño, el cual es muy importante para evitar cualquiera de los casos antes mencionados, también se encuentran muchas alternativas para utilizar y poner en práctica con la finalidad de promover el sueño en los niños y con el tiempo crear horarios para que se les facilite el sueño, ya que la forma instintiva para que los bebés duerman depende del ritual que diariamente tengan los padres.

-Las luces: Las luces son un punto importante dentro del hábito del sueño, ya que estas activan lo que se conoce como botón biológico que le indica al niño que ya no debe dormir y es hora de levantarse. Al momento del niño ir a dormir por las noches, se le debe apagar luz para que su cuerpo reciba el mensaje y se le haga más fácil conciliar el sueño. Además de ello, al amanecer debe prenderse la luz si no hay ventanas en el cuarto para indicarle al bebé que ya es hora de despertar y de esta manera poco a poco su cuerpo creará horarios para el sueño.

-Rutina: aliada a la manera de las luces se encuentra la de rutina, ya que esta se trata de colocar al bebé a dormir todos los días a la misma hora aproximadamente, basa en introducirlo en una rutina para que todos los días cuando se acerque la hora que fue establecida, se le generen las ganas de dormir y no haya inconveniente para conciliar el sueño.

-Relajación: este es otro de los puntos más importantes y a tener en cuenta, ya que si el bebé presenta inconvenientes a la hora de dormir porque le cuesta conciliar el sueño, es oportuno hacerle un buen baño con agua tibia, antes de ir a la cama, para que se relaje, si es posible agregarle manzanilla o alguna otra sustancia que genere que el cuerpo se sienta tranquilo y completamente fuera de actividad y estrés. Además de ello, es bueno que la cena o última comida que se le vaya a dar al día sea luego del baño, así el niño irá comprendiendo que luego de bañarse y comer por las noches llega la hora de dormir.

-Alimentarlo: en el punto anterior se menciona el baño junto a la comida, sin embargo, en cuanto a los recién nacidos, que aún no comen cosas sólidas, darle biberón antes de dormir es una de las formas de provocarle el sueño, ya que éste quedará lleno y en seguida se quedará en reposo.

-Música o caricias: dependiendo del bebé y los gustos que éste tenga para dormir pueden establecerse otros hábitos, como por ejemplo el de música relajante o como mayor se conocen las ‘canciones de cuna’, ésta en ocasiones suele ser una manera efectiva al momento de dormirlos. Además de ello se encuentran las caricias. Existen bebés que les gusta que les hagan cariño porque eso los relaja, más que en el cuerpo en su mayoría les gustan las caricias en el oído, ya que esta se trata de una parte sensible del cuerpo que al tocarla genera sueño.



-Cortinas: cuando se trata de las siestas de las tardes, y poseen ventanas que iluminan por completo el cuarto, es importante colocar cortinas que resten la luz que emana el sol, para que el bebé sienta en su organismo que está un poco más oscuro el cuarto y por lo tanto es momento de dormir. Hay que tener en cuenta con las siestas de las tardes, que el niño no puede pasar tanto tiempo durmiendo, debe descansar de una a dos horas, y si no se levanta porque sigue con mucho sueño, el representante poco a poco debe ir despertándolo hasta que esté completamente despierto, ya que si se queda a dormir mucho tiempo se puede juntar con el horario de la noche, y al despertarse tendrá mucha energía lo que hará que le cueste luego conseguir el sueño de la noche.

-No mirar a los ojos: al momento de dormir no se debe ver al niño a los ojos, deben dejar que el niño pierda su mirada en cualquier lugar del cuarto pero no hacer contacto visual entre la persona que lo duerme y el bebé, ya que hay quienes se estimulan fácilmente y una mirada puede hacer que el niño piense que es hora de jugar por ejemplo, y no se duerma al momento sino que empiece a como le dicen ‘pelear con el sueño’. Hay que tener presente que todo aquel que mantenga contacto visual con el pequeño mientras se duerme, sin darse cuenta lo animan y hacen que se salgan de la zona del sueño.

Si al aplicarle alguna de estas maneras de dormir al niño, o cualquier otra que conozca y sea efectiva y el niño persiste sin poder conciliar el sueño y esto le esté afectando, es recomendable llevarlo a un médico que lo examine porque en ocasiones puede producirse la falta de sueño por algún alimento que esté ingiriendo o sencillamente por emociones de situaciones que esté percibiendo el bebé.

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